CRECIDA DEL RÍO GUADALQUIVIR 1963
La riada de febrero de 1963 es, junto con la de 1876 y 2010, uno de los hitos hidrológicos más dramáticos de la historia de Córdoba. No fue solo un evento de un día, sino el resultado de un invierno extremadamente lluvioso que culminó entre los días 16 y 18 de febrero.
Datos clave para entender la magnitud de aquel desastre:
1. Cifras de la Crecida
- Caudal máximo: El río alcanzó un pico de 5.400 m³/s (metros cúbicos por segundo). Para que te hagas una idea, el caudal medio del Guadalquivir a su paso por Córdoba suele ser de apenas 30-40 m³/s.
- Nivel del agua: El cauce subió 7 metros por encima de su cota habitual. En la zona de la Ribera, el agua llegó a rozar los barandales del paseo, y los ojos del Puente Romano quedaron prácticamente cubiertos.
2. Principales zonas afectadas
- Estadio El Arcángel: Una de las imágenes más icónicas de 1963 es el antiguo estadio (situado entonces donde hoy está el actual) completamente inundado, pareciendo «una vía de Venecia». El partido Córdoba-Zaragoza de Primera División tuvo que ser suspendido.
- Campo de la Verdad: Fue el barrio más castigado. Más de 300 familias tuvieron que ser evacuadas. El agua penetró en las viviendas y causó derrumbes de casas humildes.
- Sector Sur y Zumbacón: En el Zumbacón, que en aquel entonces era una zona de chabolas, se registró la tragedia humana de la jornada con el fallecimiento de un bebé tras el derrumbe de una vivienda.
- Vallellano y Caballerizas Reales: El agua llegó a lamer las murallas de las Caballerizas Reales e inundó gran parte de los jardines de Vallellano.
3. Impacto y Consecuencias
- Viviendas: Se estima que unas 150 casas se derrumbaron y otras 184 quedaron en estado de ruina inminente.
- Infraestructuras: Un tramo de unos 40 metros del muro de contención cerca de la Torre de la Calahorra se desplomó por la presión del agua.
- Asistencia: El Auxilio Social llegó a repartir más de 10.000 comidas calientes diarias a los damnificados que se refugiaron en centros provisionales.
¿Por qué fue tan grave?
A diferencia de las crecidas actuales, en 1963 no existía la red de grandes embalses que hoy regulan el río (como Iznájar, que se terminó años después). El agua que caía en las sierras de Jaén y Córdoba llegaba a la capital casi sin frenos. Esta catástrofe aceleró la planificación de las defensas modernas y la construcción de presas para intentar «domar» al gigante.

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